viernes, 18 de octubre de 2024

CAPÍTULO XVII

- ¿Por qué te ríes tú ahora? - preguntó dándole al pausa y destapándose para levantarse.

- Por lo de "perderte" en mis ojos. - reí fuerte. - Son marrones, color miel; más tirando a color avellana. nada del otro mundo.

- Pero son preciosos, yo me pierdo cuando los miro fijamente... siento... - pero la interrumpí.

- Sientes paz, te puedes perder en ellas y pasar así mucho tiempo. ¿Me equivoco? - cogiendo la taza de Nesquik y bebiéndolo de un trago.

- Si, eso. Exactamente. - contestó bajando la cabeza y abriendo la nevera.

- Lo recuerdo todo, lo bueno y lo malo. - suspiré mientras dejaba la taza ya vacía en la mesita del salón.

jueves, 17 de octubre de 2024

CAPÍTULO XVI

 Casi 1 hora después, ya estábamos colocando la comida en la mesita del salón, servimos las bebidas y empezamos a comer mientras seguíamos viendo la película.

Entre algunas risas, muchas preguntas de Dakota sobre curiosidades del idioma, sobre qué iba la película y demás; fue pasando el tiempo y así terminamos de comer y de ver la película.

Nos recostamos las dos en el respaldo del sofá, suspiramos y yo me froté la barriga.


CAPÍTULO XV

 Cuando me di cuenta, debían de ser las 12:20 del mediodía.

Mi dolor de cabeza seguía, pero al menos no era tan intenso.


[ Móvil vibrando ]


Descolgué y contesté sin mirar quién era.

- ¿Si? - con la voz ronca.

- Hey, ¿Cómo estás? - preguntó una chica al otro lado de la línea.

- Bien, el dolor se me ha aliviado un poco; pero sigo con molestias. -respondí tranquila porque sabía de quien era esa voz.

domingo, 6 de octubre de 2024

CAPÍTULO XIV

20 minutos después, estábamos aparcando frente a un restaurante Tailandés que era mi favorito.

- Vaya. - dijo algo asombrada. - No sabía de este lugar.

- Me gusta lo diferente. - contesté alzando los hombros.

Caminamos hasta la entrada, subimos un par de escaleras y ya entramos al local.

jueves, 26 de septiembre de 2024

CAPÍTULO XIII

 Me desperté y fui abriendo los ojos poco a poco. No hacía un día ni muy soleado, ni muy caluroso; más bien nublado, o en proceso de.

Me estiré y me incorporé hasta sentarme en la cama.

Al mirar a mi alrededor, no vi a Lauren.

¿Se habría ido ya? No creo.

lunes, 23 de septiembre de 2024

CAPÍTULO XII

 Una vez en casa, dejé el casco en el salón y me fui directa a la ducha y me tiré allí como 20 minutos de reloj, relajándome con el agua tibia corriendo por todo mi cuerpo.

Al salir de la ducha, me lo tomé con mucha calma.

Me vestí con un pantalón del chándal y una sudadera, me senté en el sofá; puse a cargar el móvil y encendí la televisión y me puse a seguir viendo la serie "Blank the series".

CAPÍTULO XI

Dimos un pequeño paseo de más o menos una media hora.

Fui reduciendo la velocidad hasta llegar a frenar en un pequeño aparcamiento de tierra.


Una vez paré la moto, la apagué y le hablé por el intercomunicador del casco. 


[Intercomunicador]

- ¿Estás bien? - pregunté girando la llave, apagando la moto.

- Si, estoy bien. Nerviosa, pero bien. - dijo con la respiración.

jueves, 19 de septiembre de 2024

CAPÍTULO X

 Eran las 08:45 de la mañana, en 15 minutos "Nirvana" empezaría su examen.

Sólo hacía más que dar vueltas en la cama y decidí levantarme y como tenía tiempo hasta la hora de comer; me puse a arreglar mi habitación y luego iría a ducharme y preparar el outfit para ir al encuentro con "Nirvana".

Ya eran sobre las 10:20 y ya había arreglado toda la casa y ya me había duchado.

Pensé durante unos segundos y llegué a la conclusión de preparar a mi "bebé" para el encuentro.

Me vestí con la ropa que iba a usar al ir a buscarla y me fui a lavar la moto.

CAPÍTULO IX

 Pasaron varias semanas y seguía hablando con "Nirvana" y atendiendo mis asuntos.

Estaba  visitando la editorial y mi teléfono sonó.

Eran un par de mensajes de "Nirvana".


NIRVANA:

Estoy como un flan.

Mañana tengo el examen, ¡al fin!

Deséame suerte. ¿Si?

Hablamos, Bye.

domingo, 18 de agosto de 2024

CAPÍTULO VIII

 Le expliqué que estaba charlando con una chica que había conocido por una App de citas y que las charlas eran casi a diario.

Ella escuchaba atentamente y mirándome fijamente.

- ¿La conoces en persona o tienes alguna foto para enseñarme cómo es? - preguntó poniendo los codos sobre la mesa y apoyando su cara sobre sus manos. - Venga, no me dejes con la intriga.