lunes, 23 de septiembre de 2024

CAPÍTULO XII

 Una vez en casa, dejé el casco en el salón y me fui directa a la ducha y me tiré allí como 20 minutos de reloj, relajándome con el agua tibia corriendo por todo mi cuerpo.

Al salir de la ducha, me lo tomé con mucha calma.

Me vestí con un pantalón del chándal y una sudadera, me senté en el sofá; puse a cargar el móvil y encendí la televisión y me puse a seguir viendo la serie "Blank the series".

Mi móvil sonó varias veces y lo envié para saber quién era, aunque ya me lo imaginaba.


NIRVANA:

Espero no molestarte, sólo quería saber si llegaste bien a casa.

Por cierto, tengo tu cazadora.

Cuando te haga falta, dímela y te la devuelvo.


YO:

No te preocupes, he llegado bien; sin problema.

Estaba relajándome en el salón.

Ya me la devolverás, tranquila.


NIRVANA:

Me alegro.

Sólo era por eso, no quiero molestarte ni agobiarte para nada.

Vamos hablando, bye.


YO:

No te preocupes, si lo hicieras te lo diría.

Okey, vamos hablando.

Descansa, bye.


Volví a dejar el móvil a cargar y seguí con la serie. 

Minutos después, me volvió a sonar el móvil y suspiré profundo.

Al ver que era Lauren, me sentí un poco más tranquila.


LAUREN:

Bombón, hoy estoy libre. ¿Cenamos juntas?


YO:

Claro bombón. Estoy de chill en casa, ¿vienes?


LAUREN:

Perfecto, ¿llevo yo la cena o pedimos algo?


YO:

Ya pedimos algo después.

Avísame y te abro el garaje.


LAUREN:

Perfecto.

Oye, hoy estoy sola.

¿Te importa si me quedo a dormir?


YO:

Es tu casa enana, quédate sin problemas.


LAUREN:

Nos vemos en breves, un beso.


YO:

Besos, hasta ahora.


Y antes de que dejara el móvil, volvió a sonar.


NIRVANA:

Aquí te paso mi número, por si prefieres hablar por ahí.

Hasta mañana, bye.

651-xx-xx-xx.


YO:

Apuntado, más tarde te envío un whatsapp y nos agregamos.

Voy a descansar, hablamos. Bye.


Y al fin volví a dejar el móvil otra vez cargando.

Me tiré en el sofá y cerré los ojos hasta que Lauren me habló unos 25 minutos después.


LAUREN:

Estoy en la puerta.


YO:

Está abierta, aparca al lado de la moto.


Y con la misma, tal como le di al mando para abrir; volví a darle para cerrar el portalón.

Bajé al garaje y ayudé a Lauren con una mochila pequeña y subimos a casa juntas.

- ¿Que tal todo bombón? - me preguntó dejando su mochila en el sofá y abrazándome como si llevara días sin verme.

- Ha sido un día largo y un tanto diferente, dejémoslo ahí. - respondí sin deshacer el abrazo.

- ¿Noche de peli y mimos? - preguntó.

- Genial, justo lo que necesito. - respondí sonriendo.

- Pues, me voy a dar una ducha y ya me pongo el pijama y nos acurrucamos en el sofá, ¿Vale? - dijo Lauren llevando la mochila a mi habitación. 

Sonreí y me senté en el sofá y me tapé con una mantita.

Salí de la serie que estaba viendo y me puse a buscar alguna película, pero me bloqueé y esperé a que viniera Lau para elegir lo que quisiera ver.

Estaba en el sofá relajada y aparte de que Lau era la única conmigo, ese aroma era el suyo y me transmitía paz y tranquilidad.

- Duerme un poco, cuando sea hora de cenar te aviso y pedimos algo. - comentó haciéndose una bolita pegada a mi.

- Me parece perfecto. - respondí con los ojos cerrados y poniéndole el brazo sobre los hombros.

- Chi - fue lo único que respondió antes de dormirse a mi lado.

No sé cuanto tiempo pasó, pero al menos 1 hora y pico, cuando Lau me despertó delicadamente diciéndome que la cena estaba en camino.

Abrí los ojos, me desperecé y me levanté para ayudarla a colocar la mesa, pero fue en vano.

Ella ya había preparado todo.

- ¿Por qué no me avisaste antes? Podría haberte ayudado.

- No hacía falta bombón.  Además, se notaba que necesitabas descansar y a saber cuanto tiempo llevas sin dormir en condiciones. - respondió mientras cogía su móvil y se dirigía a la puerta.

- ¿A dónde vas? - pregunté.

- El repartidor está en la entrada, voy a recoger la cena y enseguida vuelvo. - comentó caminando hacia la puerta.

Escasos 2 minutos después, ya estaba entrando en cas y dejando la cena en la mesita de frente al sofá.

Pizza, hacia tiempo que no comía pizza.

Ella se fue a la nevera y guardó algo en el congelador.

- Pedí un par de helados de postre. - comentó sonriendo y caminando hacia el sofá.

- ¿Cenamos viendo la peli o charlamos y vemos la peli con los helados? - pregunté sirviéndole de beber.

- Si quieres, charlemos. Me da la sensación de que algo me quieres contar. - dijo sirviéndose una porción de pizza.

- Me conoces muy bien. - respondí cogiendo un pedazo para mi.

- Se hace lo que se puede. Cuéntame. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo ha ido tu día? - preguntó expectante.

- Bueno, ¿por donde empezar? - dije medio sonriendo. - He estado hablando con una chica por una app de citas y resumiendo muy y mucho... hoy quedamos y resultó ser... - respiró hondo pero ella me interrumpió.

- ¿Quién? ¿La conozco? - dijo sorprendida.

- Y tanto que la conoces. Eres de la única que se celaba.

Ella casi escupe el cacho de pizza que había mordido.

- ¿Estás de broma no? - dijo limpiándose la boca. - ¿Ella? ¿En serio?

Afirmé con la cabeza.

- Le prometí que si aprobaba el examen que tenía que hacer, la llevaría a dar una vuelta en moto. - dije alzando los hombros. - Pero en mi defensa diré, que en ningún momento sabía que era ella hasta que la vi en la "cita a ciegas"; al menos a ciegas por mi parte, porque ella ya sabía que era yo.

La cara de asombro de Lauren era un poema.

Yo me encogí de hombros, sonreí y seguí cenando.

Después de charlar y charlar y explicarle todo en detalle a Lau, ella seguía sin decir ni palabra; hasta que al fin habló.

- ¿Y tú cómo estás?

- ¿Yo? Estoy bien. Si te refieres a si me ha removido algo por dentro... la respuesta es no. ¿Si sigo sintiendo por ella aunque sea lo más mínimo? La respuesta es no. Pero no me sentí ni a gusto ni a disgusto. Es algo raro, ¿no?

- ¿Te pidió perdón?

- No, sólo me dio las gracias por quedar con ella y por no abofetearla, aunque se lo tenía ganado; ella no me lo devolvería.

- Algo más? - preguntó entrecerrando los ojos.

- Me pidió de favor, el que sigamos en contacto. Justo antes de hablarme tú, me habló ella para saber si había llegado bien a casa y para darme su número de móvil para agregarla en whatsapp.

- ¿Y la agregaste? ¿Te volvió a hablar?

Negué con la cabeza.

- Le dije que ya la agregaría más tarde y que necesitaba descansar, nada más. - rematé después de comerme el último trozo de pizza.

- Madre mía, pedazo de novela. -contestó - ¿Que piensas hacer ahora?

Me limpié las manos, la pegue a mi y la abracé.

- Ver una película con mi bombón. - dije sonriendo.

- Hablo en serio Sam. No quiero que vuelva a hacerte daño. - acurrucándose más a mi. - Sigo pensando que no te merece.

- Lo sé, pero no quiero agobiarme con eso. Ya veremos que pasa; pero tengo claro que no siento por ella y no le voy a ir detrás. - contesté pasándole el mando de la televisión a Lauren.

- Veamos una peli, disfrutemos del helado y luego descansemos, hace falta. - dijo Lau.

- ¿Dormimos juntas? - pregunté.

- Obviamente nadie va a dormir en l sofá o en la habitación de invitados. - dijo riéndose.

- Está bien, está bien. Así me agarraré a ti como un koala y dormiré como un bebé. -respondí sonriendo.

- Elijamos una peli y desconectamos, mañana será otro día.

- Completamente de acuerdo. - abrazándola más.

Después de la película y los helados, recogimos todo y nos fuimos a dormir.

Nos metimos en cama y como ya era costumbre cada vez que dormía con Lau, me abracé a ella como un koala y me quedé dormida enseguida.

Soñé con todo lo que había pasado durante el día, pero al menos había conseguido dormir y lo más importante... descansar.

Descansar como0 hacía tiempo que no lo hacía. 








No hay comentarios:

Publicar un comentario