domingo, 18 de junio de 2023

Sin querer, te recordé...

     Y como bien dice el título... sin querer, te recordé...

Pero no creas que te recordé por algo maravilloso que me vino a la mente ni tampoco  por algo que me trajo algun mal recuerdo o alguna mala sensación...

Simplemente fue un pequeño "deja vu" que vino a mi mente... alguien me llamó como tú lo hacias y eso activó algo en mi memoria. Pero todo bien, no hay problema... pero mi mente comenzó a divagar entre los recuerdos mas profundos, incluso entre los recuerdos que ya creía tener olvidados...

Aquellos recuerdos que ni siquiera sabía que aún guardaba, donde tus ojos se asomaron en esa nube gris, y en aquel momento creí entender que tú eras mi salida para poder comenzar a ver la luz donde el destino empieza a mejorar y creía que tú eras mi guía en ese laberinto.

Vivía con mil sentidos y tú eras la causante, de en aquel entonces vivir amandote.

En esos recuerdos, mi memoria intentó hacerme viajar al pasado y al igual que recordar... también sentir lo que sentía en aquel entonces... pero de esta no funcionó...

Descubrí lo que es parar el tiempo con tan solo escuchar tu voz, mirarte a los ojos era tan jodidamente placentero... que me olvidaba  de todo lo que pasaba a mi alrededor... al menos al principio.

Mientras que tu susurro llegaba a mi oído, yo en aquel tiempo comenzaba a amarte dejando actuar mis sentimientos, tu voz era mi guía para llegar al placer, haciendome sentir como estar en las nubes.

Porque aunque flotar y volar no es posible para la mente racional, pero en aquel entonces... estaba segura de que gracias a conocerte, había entendido la manera de lograrlo...

Cuando tocaba tus labios, que me hacían despegar los pies del suelo... eras mi mejor remedio a los problemas cuando tus palabras llegaban a mis oídos y pensaba (ingenua de mi) que estaba protegida por tus brazos, tu corazón y tu sinceridad.

Tenía un sólo objetivo en aquel momento en mi vida y era conquistar tus sentimientos, cada uno de ellos con palabras románticas, con demostraciones de amor y con ECHOS, para que entendieras que no existía ninguna otra persona que pudiera en ese momento superar esos sentimientos y pensamientos que tenía para contigo.

Quería recorrer tu boca, quería mirar tu sonrisa contagiosa, deseaba escuchar mi nombre saliendo de tu boca y recordar así TODO lo bonito, responder aquellas caricias con más caricias, encontrar esos puntos en común  que cada día pensaba que descubríamos juntas, con tan solo conversar y soñar la una con la otra.

Porque... si de aquella te hubieras visto realmente con mis ojos, entenderías mi locura de amor hacia ti.

Deseé que no me soltaras nunca.... tal y como alguna vez me habías prometido.... pero tú misma me enseñaste que las promesas, se rompen a beneficio de cada una, ¿no? 

Y yo, de ignorante pensaba que tocar el cielo era imposible hasta que te había conocido...

¿En mi corazón sigue habiendo un pedacito de ti?

Puede que no haya ningún pedacito de ti... simplemente fuiste quien creí que había curado mi corazón, pero luego me di cuenta que... simplemente te encargaste de tirar los trozo a la basura y dejar un hueco mas grande del que había antes.

Aún resuena en mi cabeza una frase que nunca te dije pero siempre escribi....

La vida es una, si tanto te quiero y tanto me quieres... intentemoslo ; pero esta vez de una forma seria, madura, inteligente, sana y sincera.

Y ahora me doy cuenta de que era normal que nunca te dijera esa frase... porque no era para ti.

Será para alguien que si le importe y que si me quiera de verdad, pero no para ti.

En su momento, recuerdo que siempre te decía que yo te quería más y mejor y tú me llevabas la contraria diciendo que eras tú la que me quería más y mejor...

Pues bien.... yo gané y tú perdiste.

çTe demostré que te equivocabas y que estuve ahí, con los brazos y el corazón abiertos, hasta que no pude más.

Entraste en mi vida como un rayo de luz, como un ángel caído a la tierra, que me abrió las puertas de su corazón... o al menos eso parecía. 

Pero gracias a eso, me hiciste comprender que NADA ni NADIE puede cuidar de mi corazón como yo misma.

En aquel entonces hubiera deseado que hubieras podido leer mi mente y abrir la tuya, para que supieras TODO lo bonito que no sabía decirte y TODO lo que tú no te atrevías realmente.

Y ahora, volviendo al presente.... volviendo a dejar esos recuerdos en el olvido, o al menos en la zona mas olvidada y oscura de mi memoria... y aunque no se sienta nada... ¿por qué da la sensación de que una muy pequeña parte de alguien aún espera a la otra?

Aunque ya no espero NADA de NADIE, pero esa pequeña sensación de que algo queda incocnluso, incompleto... no sé como explicarlo... pero tampoco debo enmarañarme la cabeza para buscarle un por qué...

Sólo se que una conciencia tranquila, ayuda a esclarecer muchas cosas y que el tiempo pone a cada uno en su lugar.

A día de hoy, me vino este recuerdo y estas sensaciones.... porque alguien me llamó como sólo tú solías llamarme... ¿A que no adivinas cual? Había tantas... ¿no? 

Si a día de hoy me preguntasn:

- ¿Duele?

- No. 

- ¿Pero dolió?

- Si, más de lo que me imaginaba...

- ¿Os amabais con locura?

- No. Simplemente la idealicé demasiado y la subí a un pedestal donde debería haber estado yo.

- ¿Pero, la amaste?

- Más que a mi vida.

- ¿Aún la amas?

- No, me amo a mi.


Curioso  como nos cruzamos en la vida de la otra, aún viniendo de tiempos y distancias tan grandes... y a la vez; a tiro de piedra de poder haber tenido cielos infinitos...

Pero al final, empezamos como una bonita casualidad... y bueno, gracias a ti, nos convertimos en un insignificante y simple "y si..."

Todas rompemos nuestras propias reglas por alguien en la vida.... y tú fuiste ese alguien para mi.

Aún así, a día de hoy... miro al pasado y sólo veo vivencias y aprendizajes (más duros o menos) pero aprendizajes al fin y al cabo...

Ahora se que mi mayor error fue:

Amar demasiado, entregar todo a cambio de nada, conocer muy poco y creer en todo lo que se me decía.


Gracias por enseñarme a amarme tanto a mi misma, que ahora no acepto menos de lo que merezco.


Sigo en el presente, y aunque de vez en cuando depende como me llamen o como me traten; algunos recuerdos vienen a mi mente... ya son casi inexistentes... porque aunque reaparezcan esos recuerdos... son simplemente eso.... RECUERDOS, bonitos o malos... pero eso son al fin y al cabo.

 Espero que te vaya todo bien, porque como dije muchas veces:

Jamás te desearé nada malo, ya se encargará la vida de enseñarte lo que no quisiste aprender.

Agur.

S.






































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