En el coche de camino al centro comercial, subí un poco el volumen de la radio.
- Tienes una puntería. - dijo Carol riendo.
- Somos un equipazo. Tú conduces y yo elijo la música. - dije guiñándole un ojo.
- Toda la razón, tienes toda la razón. - subió un poco más el volumen y comenzó a cantar.
Sonaba una canción titulada "ANTAGONISTA" y no me lo pensé, canté a dúo con Carol.
Minutos después, estábamos estacionando el coche en el parking del centro comercial.
- ¿Que prefieres? ¿Vamos primero a por algo para mi sobrina? - le pregunté posando mi brazo por encima de sus hombros y esperando una respuesta.
- Me parece correcto, maravilloso. Luego miramos algo para ti y si hay algo que me llame la atención para mi, pues lo cogeré. - respondió sonriéndome y comenzando a andar.
Después de casi 1 hora, decidimos comprarle varias cosas a mi sobrina de 4 patas, se lo había ganado.
- Hey, ya que estamos aquí; podíamos comer por aquí y luego ir de compras para nosotras.
Asentí con la cabeza y le dije que escogiera.
- ¿Por que siempre elijo yo? - preguntó haciéndome pucheros.
- No siempre. Bueno, vale... elegiré yo. - dije sonriendo. - ¿Sabes lo que vamos a comer hoy?
Ella me miró algo confusa y desconcertada.
- ¿El que?
- Adivina. - respondí.
- Mmmm... - dijo con cara pensativa. - ¿Nachos?
- ¡Correcto! - dije riendo. - Gracias por elegir por mí.
- Serás... siempre caigo. - riéndose y caminando a mi lado.
Seguí riéndome hasta que llegamos a un restaurante mexicano.
Una vez allí, nos sentamos, ordenamos la comida y esperamos a que nos la sirvieran.
- ¿Te ha vuelto a hablar? - preguntó Carol mientras miraba su móvil.
- ¿Quién? ¡Oh! Nirvana me habló, pero ni lo abrí. - dije rascándome la cabeza.
- ¿Y por que no? Contéstale ahora anda. - dijo Carol. Aunque también podías hablarle a la camarera. - echándome la lengua. - ¿o tienes miedo de que se te junte el ganado?
Abrí mis ojos como platos.
- No hables así, son personas. - dije mirándola con una ceja levantada.
- Pero tú las tratas así, no me mires de esa manera. - respondió.
- Yo no las trato así. - riéndome. - Pero alguien muy sabia, m e enseñó que lo que haga mi mano derecha; no tiene porqué saberlo mi mano izquierda. ¿Entiendes?
- Claro, claro. Como que ese consejo te lo di yo, boba.
Las dos nos reímos y al poco llegó la comida.
- Antes de nada, voy a contestarle a Nirvana, ¿si? Así ya me lo quito de encima. - comenté con mi móvil en las manos.
- Me parece maravilloso, dale. - contestó Carol sacándole fotos a la comida.
NIRVANA:
Espero que no te haya molestado el mensaje. Me apetecía hablarte, pero tampoco tenía mucho tiempo ni quería parecer pesada. ¿No estás acostumbrada a que te den los buenos días? xD
YO:
Hey, disculpa por no contestarte antes, estaba algo liada. Háblame cuando quieras, no hay problema ninguno. No eres pesada. Si y no. Pero no de personas que acabo de "conocer".
Le sonreí al móvil, le di a enviar y posé el móvil en la mesa y me dispuse a comer.
<< Sonido del teléfono >>
- Que rápido te ha contestado, ¿no? - comentó Carol mientras me abría la lata de refresco.
- Pues si, que rápida. Le contestaré después de comer.
- Hazlo ahora, se que no te gusta estar disculpándote ni diciendo por que no has podido contestar. Dile que vas a comer y que habláis después. - remató Carol mientras se servía fajitas y nachos.
- Está bien, está bien. - comenté a la vez que respondía al mensaje de Nirvana.
NIRVANA:
Disculpa si te molestó, como me acabas de conocer... Me voy a tomar un algo para comer, aunque no tengo mucha hambre. Si te molestó. lo siento. Vamos hablando, ¿te parece?
YO:
No me molestó, por eso mismo. Te acabo de conocer, pero es raro; no malo.
Que tengas buen provecho, yo voy comer con una amiga. Debes alimentarte, que estudiar y trabajar agota bastante.
Si, vamos hablando. Si tardo es porque ando algo liada, pero luego te contesto. Un abrazo.
Bloqueé el móvil, serví mi comida en el plato y comencé a comer.
Una vez que habíamos terminado de comer, decidimos ir a por un postre.
- A mi me apetece un helado. - dijo Carol.
- A mi, un café con leche con hielo. - comenté sonriendo.
- No cambias. - comentó tapándose la cara con una mano.
- Vamos por el postre y luego de compras.
- Si, pero primero voy a dejar estas bolsas al coche. - comentó Carol.
- Deja, ya voy yo. Pídeme algo rico anda, no tiene por que ser café. - contesté quitándole las bolsas de las manos y encaminándome al parking.
Al llegar al coche, hice espacio en el maletero y dejé ahí las bolsas.
Cerré el portón del maletero y cerré el coche con el mando, mientras me dirigía a las escaleras mecánicas que me llevaban a la planta donde había dejado a Carol pidiendo los postres.
En ese momento, noté como si me clavaran algo en la nuca y un olor muy muy conocido pero que creía ya olvidado vino a mi.
Miré detrás de mi y pude verla, a escasos 3 metros de distancia.
Me apreté el puente de la nariz y cerré los ojos fuerte.
Volví mi vista al frente y comencé a caminar.
Al llegar al final de la escalera, pude ver a Carol con su helado en una mano y en la otra un café para mi.
Por un segundo me miró algo preocupada y luego miró detrás de mi y la vio a ella.
- Vamos, ¿estas bien? - preguntó pasando su brazo por mi cintura.
- Si, solo que me duele un poco la cabeza y la vista o es la mejor. - contesté pasando mi brazo libre por encima de sus hombros.
A los pocos metros, Carla y yo volvimos a caminar la una al lado de la otra; de forma normal y en ese momento alguien saludó.
Alcé la vista y vi a dos amigas en común con "ella", las saludé, me sonrieron y siguieron su camino.
Seguramente habrían quedado con "ella".
- Vamos a por ropa y así. - comenté mientras terminaba de beber mi café.
- Vamos entonces. - respondió Carol.
Nos fuimos de compras toda la tarde, ni siquiera fuimos al gimnasio como hacíamos todos los días, al menos de lunes a viernes; pasamos toda la tarde de compras.
De tanto que compramos, las bolsas las tuvimos que guardar en los asientos traseros; porque en el maletero ya no entraba nada más.
Al montarnos en el coche, pusimos rumbo a mi casa para dejar mis cosas y luego ir con Carol a ayudarle a montar un mueble que había comprado; que al final lo terminaría montando yo.
Una vez en casa de Carol, ella colocó las cosas y comenzó a recoger todo.
Yo, por el contrario; me centré en montar el mueble.
Me senté en el suelo mientras observaba el libro de instrucciones de montaje, a la vez que Carol estaba sentada en el sofá con mi sobrina de 4 patas.
Aproximadamente, unos 45 minutos después de haber empezado, ya había terminado y ya estaba colocándolo donde Carol me indicaba.
- Oye, ¿quieres ir a cenar por ahí o pedimos algo y cenamos aquí en casa? - preguntó mientras se volvía a sentar en el sofá.
- Hoy no tengo planes, así que... como prefieras. Mejor aquí en casa, así también cena Kenya, ¿te parece? - respondí.
Carol sonrió y asintió con la cabeza y Kenya vino corriendo y saltó en el sofá al lado de Carol.
Pedimos algo de cenar y nos quedamos las 3 en el sofá viendo una película.
Se había echo tarde y no quería hacer que Carol se levantara y me llevara. Además, me apetecía quedarme con ellas, estar en familia.
Decidimos que me quedaría a dormir y así fue.
Carol se había quedado completamente dormida en el sofá, así que la levanté y en brazos la llevé hasta su cama.
Una vez que la dejé en su cama, la tapé y Kenya no tardó ni un minuto en tumbarse a su lado.
Apagué la luz del dormitorio y me fuí al salón.
Me senté en el sofá, me tapé con una manta y ahí me dejé llevar hasta que pocos minutos después, el sueño me alcanzó.
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