"Me encontraba en medio de la calle, iba vestida mas elegante de lo normal.
Llevaba unos vaqueros ajustados, unas Jordan, una camiseta negra y una americana del mismo color que la camiseta.
Escuché como me hablaban, me giré y mi cara de sorpresa no pude disimularla.
Era *ella*, pero yo sonreí ante su llamada. No me sentía incómoda ni molesta. Algo nerviosa, pero en el buen sentido.
*Ella* se acercaba a mi, me miraba a los ojos; sujetaba mi cara entre sus manos y me abrazaba muy fuerte, como si le fuese la vida en ello.
Yo le devolví el abrazo, pude notar el latido de su corazón, pude sentir su perfume, sus caricias en mi espalda y en mi nuca.
Era una sensación de paz y tranquilidad que hacía mucho tiempo que no sentía.
Nos separamos unos centímetros y nos miramos fijamente a los ojos.
- No sabes cómo y cuánto te he extrañado. Se que la cagué, se que te hice sufrir, que te mentí y te rompí por dentro... y lo siento, de verdad que lo siento. Sólo puedo pedirte mil perdones, infinitas veces y tratar de hacer bien las cosas para que me perdones.
Mi cara de asombro era un poema y de repente escuché sonar mi móvil.
Mientras atendía el móvil, sólo escuchaba que ella me decía que lo sentía; que me quería y que no quería perderme, no de nuevo.
Al mirar el móvil, vi que me sonaba un mensaje y a los pocos segundos; comenzaba a sonar la alarma. Todo se volvió negro y *ella* desapareció de mi vista."
¿Ha sido todo un sueño? ¿Cómo ha sido tan real?
Me levanté de golpe y fui al baño a lavarme la cara con agua fría.
¿Que me está pasando?
Meneé la cabeza de lado a lado y cogí la toalla para secarme.
En seguida fui a la cocina y me preparé un café sólo, bien cargado.
Ya de paso, preparé unas tostadas de humus y un cola cao con leche sin lactosa para Carol.
Media hora después, Carol entraba en la cocina desperezándose por completo.
- Buenos días mi niña. - dijo mientras me daba un beso en la mejilla.
Yo se lo devolví y le indiqué que tenía el desayuno en la mesa.
- ¡Oh! Así da gusto. Me voy a casar contigo al final. - comentó entre risas.
- Soy un partidazo, pero no estoy para casarme. - respondí sonriendo y tomando un sorbo de mi café.
- ¿Que tienes que hacer hoy? - preguntó Carol.
- Pues... me pasaré por la editorial y luego pasaré por casa a arreglar todo un poco y no sé... quizás escriba un poco. No sé que haré aún. ¿Por? - respondí.
- Por saber. Yo hoy trabajo hasta tarde, así que no estaré en todo el día por aquí. - comentó.
- ¿Quieres qu eme lleve a Kenya de paseo? - pregunté.
- Te lo agradecería, así no se volverá loca. - contestó achinando los ojos y sonriendo.
- Sabes que no hay problema. - devolviéndole la sonrisa.
- Venga, desayunemos. Me ducho y te llevo a casa, que me queda de camino al trabajo. - comentó mientras se terminaba el cola cao y se iba a la ducha.
- Si mi sargento. - dije entre risas imitando el saludo militar.
Media hora después, ya eran cerca de las 9.20 de la mañana y estábamos de camino a mi casa.
Carol me dejó en la puerta, me dio un beso en la mejilla y se fue en el coche sonriendo.
Entré en casa, fui directa a la ducha y luego ya colocaría todo lo de las compras del día anterior.
Al mismo tiempo que estaba en la ducha, dejando caer el agua por todo mi cuerpo; me vinieron flashback del sueño que había tenido.
¿A que se debía ese sueño?
Si en todo este tiempo no había tenido sueños así, o al menos no los recuerdo... ¿Por que ahora sueño con "ella"? ¿Por que me la encontré en el centro comercial? No creo que sólo haya sido por eso.
Intenté despejar mi cabeza con un chorro de agua fría. Salí de la ducha y me fui a mi cuarto a terminar de secarme y vestirme.
Puse música en mi móvil y mientras me vestía, comenzó a sonar una canción que no me podía creer que estuviera sonando.
Era "nuestra" canción y me parecía extrañísimo que sonara, ya que no estaba en la lista de reproducción de mi móvil y además hacía unos cuantos años que había salido y no lo había petado tanto, porque era más una balada que algo de mucho ritmo.
Preferí pasar de canción y me enfoqué en elegir un outfit no sport pero si algo más casual.
Decidí ponerme unos vaqueros rotos, una sudadera un poco floja y unas Jordan negras y blancas.
Agarré mis gafas de sol y me las puse en la cabeza.
Media hora después, ya había arreglado el baño y la habitación; y ya todo lo que había comprado estaba colocado.
Cogí mis llaves, mi móvil, los cascos y me fui para la editorial.
Una vez llegué allí, saludé a todo el mundo y me metí en el despacho.
¿Se me olvidó mencionar que soy la dueña de una editorial?
Pues si, no es mucho; pero al menos me gano lo suficiente y puedo ayudar a más gente.
Me senté y me puse de frente al ventanal de mi oficina.
Saqué no móvil y vi que no tenía ningún mensaje.
No sabía si escribirle o no, así que al final decidí escribirle yo a ella.
YO:
Buenas, ¿Que tal? Ando algo liada, pero aunque sea algo tarde; sólo quería desearte que tengas un buen día. Hablamos.
Cerré la app y le marqué a mi bombón.
- ¡Hola bombón! - le dije de golpe.
- ¡Hola mi Diosa! ¿Cómo va todo? - preguntó.
- ¿A mi? Sin más. ¿Y a ti? ¿Cuándo vuelves de tu luna de miel? - pregunté entre risas.
- Ojalá fuera un viaje de novios. - respondió riéndose.
- Bueno, vacaciones en pareja. - dije corrigiendo mi primera frase.
- Volvemos mañana por la mañana. - contestó.
- Vale. Oye... ¿puede ser que quedemos cuando llegues? Es que necesito contarte algo. - comenté mientras giraba sobre mi propia silla.
- Si bombón, ¿estas bien? - preguntó algo preocupada.
- Claro, todo bien enana; no te preocupes. - dije medio riendo.
- ¿Segura?
- Siiii, no te preocupes. Carol me cuida. Nos vemos cuando llegues, ¿vale? - rematé antes de colgar.
- Vaaaale, okey. Te quiero. - respondió.
- Y yo. - y colgué.
Me di media vuelta y me puse frente a la mesa, miré mi agenda, estuve en el portátil un rato y luego apagué y salí de la oficina.
- Oliver, hoy no voy a estar. ¿Te puedes hacer cargo?
- Si señorita... perdón, si Sam. - contestó algo tímido.
- Cualquier cosa, me llamas al móvil. - dije antes de entrar en el ascensor.
- Entendido, buen día Sam. dijo desde su escritorio.
- Igualmente Oliver. - contesté antes de que se cerraran las puertas del ascensor frente a mi.
Salí del edificio y me fui a casa de nuevo.
Al llegar a casa, cogí las llaves de mi bebé y me fui al garaje.
Allí estaba mi bebé, cubierta por una funda. Una Kawasaki Ninja H2R en negro y azul. Mi bebé. Me coloqué el casco, los guantes, arranqué la moto y ese sonido era música para mis oídos.
Le di un par de acelerones mientras se abría el portón del garaje y salí de una. Cerré el portón y me encaminé a casa de Carol a sacar a pasear un rato a Kenya.
Después de un par de horas, volví a dejar a Kenya en casa de Carol, me preparé, me monté en la moto y me fui a dar un paseo.
Un par de acelerones y me metí en la autopista, única y exclusivamente para poder exprimirle un poco.
Después de soltar un poco de adrenalina, salí de la autopista e hice el camino de vuelta por carretera, para disfrutar del paseo.
Paré en una gasolinera, llené el depósito y compré algo de beber; y mientras hacía un pequeño descanso, mi teléfono sonó.
Era un mensaje de Nirvana.
NIRVANA:
Siento no haber contestado, estaba muy liada preparando el examen y se me fue el santo al cielo. ¿Cómo te ha ido el día?
YO:
Bien, he terminado de hacer unas gestiones y estaba dando un paseo. No te preocupes. ¿Cómo llevas lo del examen?
NIRVANA:
Bastante agobiada, pero del resto bien. Estoy deseando hacer los exámenes ya.
YO:
Bueno mujer, no te preocupes. Ya verás como todo te sale bien. Y luego te irás a celebrarlo.
NIRVANA:
Eso suena genial, pero no se yo. Ya veremos a ver cómo va todo. ¿Y tú? ¿Por donde paseas?
YO:
Pues, estoy fuera de la ciudad en este momento. Hice un pequeño descanso y en breves me pondré en marcha para volver a casa, ducharme y esas cosas.
NIRVANA:
Ala, pues si que te has ido lejos a pasear. Bueno, vuelvo a estudiar un poco más y pararé en un par de horas, ¿hablamos?
YO:
Claro, sin problemas. Ánimo con el estudio, no te estreses.
NIRVANA:
Ánimo en el paseo. No te canses mucho y con cuidado.
YO:
Siempre.
Y le envié un pequeño audio de como suena mi "bebé".
NIRVANA:
¡No te creo! ¿Es en serio? Que bien suena. Es música para mis oídos. Ve con cuidado, Bye.
YO:
Si, es en serio. Para los míos también. Si "mamá", iré con cuidado. Bye.
Bloqueé el móvil, lo guardé en el bolsillo, me bajé la visera del casco y me puse en camino rumbo a casa.
Me tomé mi tiempo en la vuelta a casa, fui disfrutando del paisaje mientras podía, ya que tenía que estar concentrada en la carretera.
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