26 de Agosto de 2022
Me encuentro otra madrugada más, sin sueño pero agotada, como jamás en la vida he estado.
Otra noche de desvelo, de insomnio, de rayarme la cabeza, de seguir dándole vueltas a TODO, ABSOLUTAMENTE TODO.
Me sigo destrozando consciente e inconscientemente por dentro a mí misma.
Ha llegado un punto en el que, no es que no quiera o no pueda... Es que no quiero, ni puedo, ni me apetece socializar con nadie.
Un punto en el que veo y siento más cerca el fondo fangoso del pozo, que algún pequeño rayo de sol que pudiera haber en la superficie de éste.
Lo veo todo negro, oscuro, frío y solitario.
Y yo no soy la típica persona que pide ayuda.
Pero si la pidiera... En este momento de mi vida, ¿Cómo y a quien se la pido?
¿A algún familiar? Que ni se imaginan por lo que estoy pasando, y son ellos mismos quienes se cargan en mí para poder seguir adelante.
¿Algún amigo o amiga? ¿La que tengo lejos? y ya cada uno tiene bastante con lo suyo...
¿A ti? No es por ofender pero pedirte ayuda a ti, en estos momentos; sería como decirlo un ciego que me dibujara en una pizarra el paisaje de un atardecer.
Siempre he sido muy luchadora y fuerte. Pero en estos momentos, parezco y soy todo lo contrario.
Me siento como una niña pequeña a la cual le arrebatan todo de golpe completamente.
Siento un peso, con el cual no creo poder más con él...
Me siento cansada de ser y estar para todo el mundo aunque yo ya no esté para nada.
Siempre me dije a mí misma que podía con todo.
Pero, con esto... No creo que pueda.
Se me cae el mundo encima, los días se me hacen eternos y las noches... Qué decir de las noches... Se me hacen aún más eternas, sin conseguir conciliar el sueño y más de las que me gustaría... Llorando hasta el amanecer.
¿Porque?
Podría decirte que, porque me veo sola y desolada... Porque sé y siento que ya no tengo corazón por ansiedad por agobio mental por muchas circunstancias...
Pero la mayor de todas es la más dolorosa, tu ausencia.
Abrazada al cojín, llorando hasta que él sale el sol y consigo cerrar los ojos al menos tres o cuatro horas por noche, con suerte.
Y digo cerrar los ojos, porque no concilio el sueño, no descanso; no soy capaz por mucho que quiera.
Y cuando consigo cerrar los ojos... Me siento con miedo, con terror a lo que pueda haber o imaginar en mis sueños...
Pero ni eso, a día de hoy he dejado de tener sueños e incluso pesadillas...
Cierro los ojos y me veo en un lugar silencioso, oscuro, frío, desolado, sin vida alguna más que la mía; si es que a esto se le puede llamar vida.
Y cada día, cada mañana me levanto; me pego una ducha más fría que caliente para despejarme e intento no mirar a la gente a los ojos, como solía hacer; ni siquiera a mi familia...
Quizás para que no noten el cansancio en mi cara, para no desvelar mis ojeras y así no demostrar mis noches de insomnio y no tener que dar ninguna explicación y así no tocar el tema. . .
Hablar lo justo y necesario, para que no se me corte la voz en algún momento y así que no me pregunten qué me pasa y no tener que dar explicaciones.
He llegado a un punto en mi vida, que jamás pensé que llegaría...
Un punto y un momento en el que estoy tan cansada, tan rabiosa, decepcionada y a la vez triste... Que salto por todo y por nada al mismo tiempo, que si me pinchan no sangro ni me quejo...
Noto y sé, que mi luz ya no es la que era. . .
Se ha ido apagando, a tal punto que ahora da pequeños parpadeos como cuando una linterna se queda sin pilas y está a punto de agotarse y se apagará en cualquier momento; dejándome de nuevo a merced de la completa oscuridad.
Ya no siento esa fuerza que emanaba de mi interior en forma de sonrisas, palabras de ánimo y apoyo a los demás.
No vivo, literalmente no vivo. Solo dejó pasar la vida sin ganas de nada más que de que acabe esta y poder comenzar otra; pero con el mismo temor de que en la siguiente me siente igual o incluso peor.
Me siento:
Rota por dentro y por fuera, me siento mal, me siento muerta en vida.
Insignificante para mí y mucho más para cualquier otra persona ya sea: familiares, amig@s, conocid@s, pareja o ex pareja. . .
Culpable de hechos y palabras que no han salido de mí, pero sin embargo han sido dirigidos hacia mí, rompiéndome más; si es que esto es posible.
Enfadada conmigo misma, por ser tan cabezona y tan testaruda para seguir insistiendo hasta la saciedad; en algo que aunque no haya sido mi decisión. . . He acatado, creyendo que era por el bien de las dos. . . Aunque al final solo era por el bien de una. . . El tuyo, y lo sabes.
Vacía e incompleta y poca persona; llegando a creer y sentir en todo momento que no soy nadie, en el sentido metafórico y literal de la palabra.
Sé que en algunos momentos he sido valorada pero en este punto; me siento infravalorada por todos, pero más por mí misma. . .
Metiéndome en la cabeza que no merezco a nadie, que todo lo que hago lo hago mal y que no estoy a la altura de. . . De nadie.
Inútil, tonta, idiota... En el sentido de que en algún momento pienso en poner tierra de por medio. . .
Pero luego pienso: " no quiero dejar a esa persona sola, aunque yo me esté hundiendo y me esté ahogando quiero seguir ahí para ella "
¿Pero quién me acompaña a mí?
¿Quién diría mirándome a los ojos hoy en día: " aunque necesite espacio y tiempo no me voy a ir me quedo contigo "
¿Tú?
NO.
Como lo has hecho hasta ahora, en mis peores momentos, no has estado y en los tuyos, te he puesto el mundo como alfombra. . .
No es ir de sobrada ni mucho menos pero es la realidad.
Siempre he dado más que los demás en todo: en relaciones, en amistad, en familia. . .
Estoy tocada y hundida como en el juego de hundir la flota.
" Esto se pasa con el tiempo " dirá la gente.
¿Cuánto tiempo más? ¿Cuánto más? Es lo que yo me pregunto.
El haber construido y planeado una vida y que te la quiten te la tiren al suelo y te la pisoteen hasta hacerla añicos. . .
¿Cómo se sale de eso?
¿Cómo se ve una luz al final del túnel en esa situación?
¿Cómo hacerse creer y sentir una misma todo lo contrario a lo que siento yo en este momento?
No lo sé, solo espero que no sea tarde. . .
Porque está llegando un punto. . . En el que ya me está dando igual el no salir de toda esta espiral de mierda, dolor y sufrimiento que me rodea.
Hay días y también noches en que solo pienso: ¿Falta mucho para el final?
Y aún así, a ti, esa personita tan especial que me lo dio todo y al mismo tiempo me lo quitó...
A pesar de cómo me siento...
Te sigo teniendo en mi mente siempre, y en mi corazón.
S.
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